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Mucho más que libros e historia

Por: Alessa Suárez

Hay quienes llegan buscando un libro sobre la historia del Canal de Panamá y terminan participando de un conversatorio cultural. Otros descubren exposiciones artísticas, ciclos de cine, talleres, intercambios culturales o simplemente un espacio tranquilo para estudiar, conocer y compartir ideas.

Esa es precisamente la esencia que hay en la Biblioteca Presidente Roberto F. Chiari: un lugar que ha evolucionado mucho más allá de la imagen tradicional de una biblioteca y que se ha convertido en un espacio abierto para todos, tanto panameños como extranjeros.

Ubicada en el Centro de Capacitación Ascanio Arosemera, en Balboa, la biblioteca recibe diariamente a estudiantes, investigadores, turistas, docentes, artistas y visitantes interesados no solo en conocer la historia canalera, sino también en participar de las actividades que promueven el intercambio cultural y el acercamiento comunitario.

Para Isaac Carranza, encargado de la biblioteca y especialista en Memoria Histórica, uno de los principales objetivos ha sido precisamente transformar la percepción que muchas personas tienen de este espacio. “Lo que más buscamos es realizar actividades recreativas que reúnan a distintos grupos sociales y que las personas conozcan diferentes conceptos”, explicó.

Entre cine, arte y nuevas formas de encuentro

Lejos de limitarse únicamente a la consulta de documentos, la Biblioteca Presidente Roberto F. Chiari mantiene una agenda constante en actividades culturales y educativas que buscan atraer públicos diversos y nuevas generaciones.

Conversatorios sobre identidad panameña, presentaciones de libros, exhibiciones artísticas, simposios históricos, talleres y encuentros culturales forman parte de las iniciativas que frecuentemente ocupan sus salas y pasillos.

En los últimos meses han impulsado propuestas más dinámicas dirigidas a públicos jóvenes y comunidades con intereses específicos. Entre ellas destacan actividades relacionadas con cine, cultura pop, música, arte y encuentros de cultura internacional.

Uno de los proyectos que más acogida ha tenido es el ciclo de cine canalero, realizado el último sábado de cada mes, donde se proyectan películas relacionadas con la historia del Canal de Panamá y posteriormente el público conversa con sus directores.

La biblioteca también ha desarrollado exhibiciones artísticas abiertas al público, como muestras relacionadas con la ampliación del Canal y exposiciones de artistas nacionales en sus instalaciones.

Actualmente, trabajan además en nuevas exhibiciones dedicadas a los trabajadores afroantillanos, proyectos sobre memoria histórica y actividades culturales vinculadas con distintos grupos sociales y expresiones artísticas.

Carranza señala que la intención es continuar ampliando las oportunidades para que más personas se acerquen al espacio, incluso aquellas que tradicionalmente no suelen visitar una biblioteca.  “Queremos que la gente sienta que este lugar también les pertenece”, comenta.

Presentación de los documentales Canto a la Patria que Ahora Nace, Nosotros los del Silver Roll y Tributo a Lord Cobra, producciones del Grupo Experimental de Cine Universitario (GECU).

Donde la historia del canal permanece viva

Aunque hoy funciona como un espacio cultural mucho más amplio y dinámico, la preservación histórica sigue siendo uno de los pilares fundamentales de la biblioteca.

Fundada el 24 de agosto de 1914 por instrucción del general George W. Goethals, apenas días después de la inauguración del Canal de Panamá, la biblioteca nació inicialmente como una colección técnica para los trabajadores de la vía interoceánica.

Con el paso de los años, el acervo fue creciendo hasta convertirse en uno de los principales centros documentales relacionados con la historia canalera y la memoria del país.

Actualmente resguarda más de 53 mil documentos entre libros, fotografías, mapas, microfilms, revistas, tesis y archivos históricos vinculados directamente a la construcción, funcionamiento y evolución del Canal de Panamá.

Entre sus colecciones se destacan materiales relacionados con la construcción francesa, el ferrocarril transístmico, la antigua Zona del Canal, la lucha por la soberanía panameña y la vida cotidiana de quienes habitaron estas áreas durante sus distintas etapas históricas.

Tres de sus colecciones han sido reconocidas por la UNESCO debido a su valor histórico, entre ellas el “Bulletin du Canal Interocéanique”, publicación francesa vinculada con la construcción del Canal en el siglo XIX.

Además de conservar documentos, la biblioteca continúa ampliando su acervo mediante procesos de digitalización y donaciones de materiales históricos provenientes tanto de investigadores como de familias panameñas.

Conversatorio “Hablemos del Canal: agua, arte y la interoceanidad”.

Un espacio abierto para todos los panameños

Parte importante de la esencia de este lugar radica en su accesibilidad A diferencia de todas las demás instalaciones del Canal de Panamá, este es un espacio completamente abierto al público, donde cualquier persona puede ingresar sin necesidad de autorización especial.

“Cualquier trabajador, estudiante, investigador o visitante puede venir aquí”, explica Isaac. “Solamente toca el timbre y entra”.

La biblioteca permanece abierta de lunes a viernes, de 7:00 a.m a 3:30 p.m, y constantemente recibe visitantes nacionales y extranjeros interesados en participar en las distintas actividades que allí se desarrollan o para simplemente disfrutar de un cálido momento.

Investigadores provenientes de distintos países han acudido a este espacio para desarrollar estudios relacionados con la historia canalera. Sin embargo, también es frecuente encontrar estudiantes universitarios preparando sus tesis, docentes realizando consultas académicas o visitantes que simplemente recorren sus pasillos atraídos por la historia y el ambiente del lugar.

Y es que más allá de los documentos históricos, mapas antiguos y fotografías centenarias, la experiencia de visitar la biblioteca también está ligada al simbolismo del sitio donde se encuentra.

Frente a este edificio ocurrieron los acontecimientos que marcaron profundamente la historia nacional durante los sucesos del 9 de enero de 1964. Desde 2005, la biblioteca lleva el nombre del presidente Roberto F. Chiari, recordado por su papel durante aquella etapa histórica.

Para Carranza, ese valor simbólico convierte cada visita en una experiencia distinta.

“Puedes leer sobre la historia del Canal en internet o en libros, pero cuando vienes aquí y ves los objetos, los documentos y el lugar donde ocurrieron muchos acontecimientos históricos, la historia se siente diferente”, afirma.

Porque entre conversatorios, exposiciones, películas, libros y encuentros culturales, la Biblioteca Presidente Roberto F. Chiari continúa demostrando que una biblioteca también puede ser un espacio vivo, cercano y profundamente conectado con la comunidad panameña.

Segunda edición de “Coleccionismo Mundialista”.

 

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