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“Nuestra principal fortaleza fue creer en nosotros mismos”

Nicolás Ardito Barletta disfruta de la bondad de tener más de 80 años. Habla pausado y nunca pierde su concentración. […]

Nicolás Ardito Barletta disfruta de la bondad de tener más de 80 años. Habla pausado y nunca pierde su concentración. Hoy, 44 años después de la firma de los Tratados Torrijos-Carter, concede a El Faro el privilegio de sus memorias.

Quizá por la influencia de un negocio familiar, el joven Nicolás se inició como ingeniero agrícola, pero pronto se daría cuenta de que no era un hombre de campo, sino un hombre de ciudad.

Tomó la decisión de cambiarse al lado filosófico de la agricultura para estudiar Economía en la escuela con más premios nobel de esa ciencia social: la Universidad de Chicago (Illinois, Estados Unidos).

Sentía que debía haber una solución a la desigualdad porque, casualmente, es en el campo donde más se ven sus estragos.

Pero 83 años son muchos capítulos, y desde aquel momento en el que decidió cambiar su destino, el nieto de un inmigrante italiano tuvo en sus manos el destino de la patria nueva.

¿Cómo ve materializada su visión de economista en el año 2021?

Primero, en el orgullo del pueblo panameño de que todo el territorio es nuestro y que el Canal es administrado por panameños.

Hay un beneficio simbólico que enorgullece a todos los panameños de ser capaces de dar un servicio de calidad al mundo.

Un segundo beneficio económico es el que entra el país y que se utiliza para el desarrollo nacional.

¿Qué hemos logrado como país?

Que a través del presupuesto nacional se invirtiera en expandir la salud y la educación. Este servicio que prestamos al mundo rinde abundantes beneficios socioeconómicos que aportan al Tesoro Nacional mucho más que solo dinero.

Logramos tener un centro bancario, se ampliaron los puertos, hidroeléctricas, una Zona Libre [de Colón], muchos negocios alrededor del Canal, y finalmente, la incorporación de las áreas de las bases militares estadounidenses a Panamá.

Se crearon áreas protegidas para evitar la deforestación y degradación de la cobertura boscosa de la cuenca del Canal, y se hizo en 1997 la ley de zonificación de áreas revertidas para protegerlas.

¿Cuál considera fue el mayor logro económico de los Tratados Torrijos-Carter?

En las negociaciones logramos que por cada tonelada de tránsito por el Canal se nos dieran 30 centavos; pero incluí una cláusula inflacionaria, que permitiera mantener el valor real de ese pago a través de los años. Eso trajo beneficios cuantiosos: llegamos a recibir 65 centavos por tonelada al momento de la transferencia. Le recuerdo que de 1914 a 1977, Panamá recibió 62 millones de balboas de la operación del Canal, pero a partir de la firma de los tratados hasta 1999, percibimos 1,750 millones.

Después del año 2000, Panamá empieza a recibir una cantidad importante todos los años. Se produjo el beneficio económico de una empresa de calidad mundial.

Y ahora, ¿cómo nos enfrentamos al futuro?

La competitividad está basada en la productividad. La clave ha sido mejorar la productividad de los recursos panameños, elevando la calidad de la mano de obra panameña a través de la educación, salud y nutrición. Esa productividad es la que da base a la competitividad del país.

Sin embargo, tenemos que hacer un mayor esfuerzo por incorporar a más personas al desarrollo.

En su opinión, ¿cuál es el punto más importante de los Tratados Torrijos- Carter?

El punto filosófico más valioso es el que eleva al nivel de Título Constitucional la propiedad del Canal de Panamá y los recursos que emanan de él. Eso le da seguridad y permanencia.

La creación de una institución panameña autónoma, con una directiva que se renueva poco a poco para que no esté controlada por ningún político, es lo fundamental del Capítulo I.

¿Hay algo que usted hubiese hecho diferente?

Dadas las circunstancias, no creo que hubiésemos podido hacer nada diferente a lo que se hizo. Todos los años que fui Ministro, tuve la oportunidad de actuar como un profesional de la economía y apoyar los dos objetivos que tenía Omar Torrijos: el primero, recuperar la Zona del Canal y, segundo, incorporar a los pobres y marginados al desarrollo nacional. Fue lo que se pudo hacer en el momento.

¿Qué herramienta usamos para llevar hacia adelante a todo el país y no solo el Canal?

La conectividad de Panamá es su principal ventaja. Panamá se caracteriza por su conectividad marítima, financiera, de telecomunicaciones, su conexión eléctrica con Centroamérica, su hub aéreo, que son parte del trabajo de integrar mejor al país. Panamá también tiene una oportunidad agrícola que se puede seguir desarrollando para incorporar a sus campesinos, y que no tengamos solo una zona de tránsito arrastrando al resto de país.

Desde sus inicios como diseñador de aquel desarrollo hasta hoy, ¿cuál es su mayor satisfacción?

La mayor satisfacción para mí ha sido la visión de lo que Panamá podía ser y ver como se fueron cumpliendo las etapas de esa visión. Tal vez fui impaciente en más de una ocasión.

¿Cuál fue la característica más importante de aquel equipo de negociadores?

Le cuento una anécdota. Cuando visitamos al Primer Ministro de Alemania, que era un tipo muy directo, le preguntó a Torrijos cuántos panameños había en Panamá. Omar le contestó que 1.8 millones. “¿Y ustedes hacen tanto ruido?”, dijo el alemán.

Nuestra principal fortaleza fue creer en nuestro país, creer en nosotros mismos y tener fe de que había llegado el momento.

Nicolás Ardito Barletta - Canal de Panamá

Perfil de Nicolás Ardito Barletta

  • Doctor en Economía de la Universidad de Chicago (1970)
  • Negociador de los Tratados Torrijos-Carter
  • Ministro de Planificación y Política Económica (1973-78), (1968-70)
  • Director del Departamento de Asuntos Económicos; Organización de Estados Americanos y Alianza para el Progreso (1970-73)
  • Presidente Constitucional (1984-85) Administrador General; Autoridad de la Región Interoceánica (1995-2000) Vicepresidente para América Latina y el Caribe; Banco Mundial (1978-84)
  • Fundador y primer Presidente; Banco Latinoamericano de Exportaciones, (BLADEX) (1977-80).
  • Presidente y Director General; Centro Internacional para el Desarrollo Económico (CINDE) (1986-95).

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  1. Extraordinario panameño, siempre tendrá mi admiración como gran profesional, hombre gentil visionario del destino de los panameños un gran patriota.

  2. Cada vez que leo historias relacionadas con la via interoceanica,admiro a los que jugaron un rol positivo para hacer realidad este proyecto,lo unico que me duele es que todo este mensaje no llega a nuestras generaciines de jovenes Por que?No lo se

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