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La titulación de tierras en la cuenca del Canal

Arraigo e innovación social para proteger el agua Que Liduvina Rivera transmite liderazgo, es algo de lo que su familia […]

Arraigo e innovación social para proteger el agua

Que Liduvina Rivera transmite liderazgo, es algo de lo que su familia y las agrupaciones a las que pertenece no ponen en duda. Ella está al frente de una finca de producción agropecuaria en la comunidad de La Negrita de Capira, una tierra por la que profesa un gran amor; así lo declara y con sus gestos lo demuestra.

Cuando trata de describir lo que siente por aquel pedazo de suelo por el que tanto luchó para ser legalmente dueña, deja escapar un profundo suspiro. No fue fácil, pero finalmente logró ingresar como beneficiaria del Programa de Apoyo al Catastro y Titulación de la Cuenca Hidrográfica del Canal de Panamá (CHCP).

La titulación de tierras en la cuenca del Canal

Pasó a ser parte de los 8,941 propietarios de terrenos que han recibido sus títulos de propiedad como beneficiarios de este programa conjunto entre el Canal de Panamá y la Autoridad Nacional de Tierras (ANATI). “Eso cambió nuestras vidas”, dice emocionada.

El 40 por ciento de estos títulos corresponde a mujeres peticionarias que, al igual que Liduvina, cuidan celosamente de sus tierras. Es un número importante y que crece sostenidamente, aseguró José Gabriel Montenegro, administrador general de la ANATI, quien resaltó también su incursión en negocios agrícolas y otros emprendimientos para llevar el sostén de sus familias.

Una cuestión de arraigo

El amor a la tierra es algo que los lugareños expresan con palabras y gestos; se percibe el orgullo que sienten por aquel terreno en el que trabajan para llevar el pan a sus hogares.

Lisbeth Karina Vergara, gerente encargada de la División de Políticas y Protección Ambiental del Canal de Panamá, recuerda que, por las inquietudes de los moradores de lo que se conoció otrora como la Región Occidental de la Cuenca del Canal (ROCC), se creó el Programa de apoyo al Catastro y Titulación de la CHCP.

La derogación de la Ley 44 de 1999 aprobó nuevos límites para la Cuenca: se eliminó la ROCC, mas el programa de titulación continuó en el resto de la cuenca del Canal. Esto porque las comunidades dejaron claro lo significativo que era para ellos titular sus tierras. “Era prácticamente un sueño”, agrega Vergara.

A Montenegro, la experiencia al frente de la ANATI le permite esbozar una idea para describir el sentimiento de los beneficiarios: “Para ellos es como tener la legalización de un pedazo de aquello que consideran su mundo”, aseguró.

José Gabriel Montenegro, administrador general de la ANATI

Considera que para la gente del campo, el arraigo a la vida está muy relacionado con lo que cultivan, a los animales que pueden mantener; para todo eso es necesario tener una porción de tierra propia.

El valor estratégico de un título

Legalizar una tierra trae consigo la apertura de un abanico de oportunidades. Los productores de la Cuenca dan testimonio de ello, pero también de que es posible asumir nuevos métodos para mejorar su producción y dar un giro positivo en su calidad de vida, mientras ayudan a la protección del ambiente y del recurso hídrico tan importante para el país.

La implementación del Programa de Apoyo al Catastro y Titulación de la CHCP, no es una iniciativa aislada, está acompañada de oportunidades para que los interesados ingresen a variados programas que impulsa el Canal de Panamá para mejorar la producción agropecuaria, mientras ayudan a proteger el ambiente y las fuentes de agua.

El programa de Incentivos Económicos Ambientales (PIEA) es uno de ellos, y se desarrolla con una propuesta pensada para cada territorio: se promueve el uso adecuado de la tierra, el perfeccionamiento de las técnicas agropecuarias, el establecimiento de coberturas vegetales protectoras, además de apoyar los procesos de poscosecha y comercialización de los productos, lo que se traduce en un notable aumento en los ingresos de los participantes.

Para la gerente encargada, los beneficios comienzan desde el primer momento: un trámite que a través del método tradicional resulta complejo y costoso, se transforma en uno muy económico y expedito. Con el título de propiedad de la tierra es posible participar del PIEA, y además, sirve de respaldo para obtener financiamientos que les permitan mejorar su vivienda, producción o el desarrollo de otros emprendimientos, aprovechando las potencialidades del área.

Uso responsable de la tierra

Formar parte del PIEA significa para los agricultores propuestas de cambio. Con las capacitaciones se potencian los métodos tradicionales de producción en busca de mayor rentabilidad y eficiencia en actividades como la caficultura y ganadería, pero además, creando conciencia de la importancia de conservar los recursos.

La titulación de tierras en la cuenca del Canal
Daniel Valdez, productor de Cerro Cama.

El conocimiento adicional que se ha llevado hasta estas regiones se multiplica entre los productores, muchos de los cuales han convertido sus terrenos en fincas integrales, donde aplican los diferentes programas que promueve el Canal de Panamá.

“Lo que existe en mi finca es un pequeño laboratorio que visitan productores de diferentes puntos del país para aprender nuevos métodos que les permitan seguir trabajando mientras conservan el ambiente” asegura con orgullo Daniel Valdez, mientras muestra el letrero que certifica como finca integral su propiedad, ubicada en Cerro Cama de La Chorrera.

Planificación de fincas, administración del recurso forestal, protección del recurso hídrico para elevar la producción con la aplicación de nuevas prácticas sostenibles, son parte de los conocimientos que adquieren los visitantes de este lugar, entre los que se encuentran estudiantes universitarios que buscan complementar lo que adquieren en las aulas de clases, añade el productor, cuya propiedad forma parte de los más de 16,000 predios medidos a través del programa.

La titulación de tierras en la cuenca del Canal

El uso responsable de la tierra es una prioridad para Liduvina, quien asegura que en su propiedad no ha faltado la lucha por la protección de los bosques existentes, realizando adecuaciones en la producción de café.

En los planes de Rivera está lograr la certificación integral de su finca, porque en un futuro no lejano, el ecoturismo será de las mejores potencialidades de La Negrita, aprovechando su gran riqueza hídrica y belleza escénica.

Hasta el momento se han catastrado más de 94,000 hectáreas, lo que representa un 53.5 % del total de las tierras que titularán en la cuenca, donde el Canal de Panamá continuará promoviendo las mejores prácticas para contribuir al desarrollo socioeconómico de sus pobladores, al mismo tiempo que se logra el objetivo de conservación del agua hoy y para las futuras generaciones.

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  1. Tengo 35 años y tengo no tenga casa propia como me benefixiaria este proyecto a mi ya que tengo mi familia

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