Del campo al supermercado
Ñame y plátano, son dos de los alimentos más emblemáticos cocina panameña y su producción tradicionalmente asociada a regiones como […]
Ñame y plátano, son dos de los alimentos más emblemáticos cocina panameña y su producción tradicionalmente asociada a regiones como Azuero, Veraguas, Chiriquí, Bocas del Toro y Darién, hoy también encuentra terreno fértil en la Cuenca Hidrográfica del Canal de Panamá, donde productores de Capira en Panamá Oeste, levantaron la mano y han comenzado a incursionar con éxito en estos rubros.

El esfuerzo de los productores de la cuenca ha alcanzado un hito significativo: su cosecha de ñame y plátano ya forma parte de la oferta de Supermercados Rey, convirtiéndolos en proveedores oficiales de una de las principales cadenas del país. Este avance no solo abre nuevas oportunidades comerciales, sino que también representa un ingreso más estable y mejores condiciones de vida para estas familias.

Este logro es resultado del esfuerzo del productor y el proyecto piloto “Equipamiento para el manejo postcosecha, acopio y mercadeo de plátanos y ñame de producción comercial sostenible”, impulsado por el Canal de Panamá y que ha permitido fortalecer toda la cadena de valor.
A través de capacitación técnica y dotación de equipos, los productores han mejorado el manejo postcosecha, reducido pérdidas y garantizados estándares de calidad acordes a las exigencias del mercado formal.
La iniciativa beneficia a 15 productores, quienes ahora cuentan con módulos de manejo postcosecha en sus fincas y un centro de acopio que optimiza el procesamiento y distribución de sus productos. Este trabajo articulado ha sido clave para consolidar su acceso a mercados como el de Supermercados Rey, demostrando el potencial productivo de la región.

Hagamos Historia
¿Ahora cómo un productor de la cuenca llega a un supermercado de renombre? Primero, gracias al trabajo que el productor y su familia han realizado durante años dentro de sus fincas, trabajando la tierra, cuidando el cultivo hasta obtener una cosecha de gran calidad. Y segundo, gracias al trabajo realizado por el Canal de Panamá en la cuenca, implementando proyectos de interés social enfocados en agricultura familiar sostenible.
El primer proyecto implementado fue el de agricultura comercial sostenible por parte del equipo de restauración ambiental y producción sostenible (HIS-RP), en el cual primeramente se verificó el estado de las fincas para comprobar si eran aptas para participar dentro de un proyecto de agricultura comercial. Una vez esta calificó, se empieza un proceso de acompañamiento por parte del Canal, en el cual se establecen 10 hectáreas con dos diferentes cultivos, incorporando técnicas de manejo agronómico eficiente y sustentable que permitan mejorar la producción y rentabilidad de las parcelas.

Además, se brinda asistencia técnica y se capacita al productor con la intención de brindar nuevos conocimientos y técnicas agronómicas que puedan replicar en sus futuros cultivos.
Este proceso es de suma importancia para garantizar el éxito del proyecto, ya que no se puede comercializar un producto sin que este cumpla con los requisitos de calidad exigidos en los mercados comerciales del país, lo cual solo puede suceder mediante el trabajo que se realiza en la precosecha, donde la preparación del suelo, siembra, fertilización, control de malezas, control de plagas y monitoreo del crecimiento del cultivo son, por mencionar algunos, importantes trabajos a realizar por los agricultores.
Ahora, ¡llegar a un supermercado no es tarea fácil! La gran mayoría de los productos agrícolas que se producen en la cuenca se venden en agroferias, carros de vegetales, minisúper u otro modo de venta a menor escala. Por lo cual, para un agricultor de la cuenca, pensar en vender su cosecha en una cadena de supermercados es algo impensable, por múltiples factores como la calidad del producto, inocuidad alimentaria, empaque, presentación, requisitos comerciales y otros factores que influyen para llegar a ese punto de comercialización.
Es allí donde el equipo de sostenibilidad socioambiental y emprendimiento (HIS-SE) hicieron su parte, teniendo el acercamiento, las conversaciones y reuniones pertinentes con distintas marcas de supermercados, en busca de una oportunidad de comercialización y lo demás ¡es historia!

En la voz de los productores
Marcelina Higuera, una de las beneficiarias del proyecto no oculta su alegría “este proyecto ha impactado la calidad de vida en mi familia porque veo que vamos a mejorar, que vamos a echar para adelante, vamos a no pasar tantas necesidades, tenemos cómo vender el producto, aprendimos a tratar la producción y cómo se hace para que salga mejor” aseguró.
Para esta productora de a poco se va diluyendo la preocupación en torno a dónde será posible vender su cosecha, ella al igual que el resto de los participantes y de aquellos que se sumen en el futuro tendrá la certeza de que tienen un lugar seguro para hacer llegar estos productos a miles de hogares panameños.
En adelante cada vez que disfrutemos de una buena sopa o de los infaltables patacones recordemos que detrás de ellos puede estar el esfuerzo del agricultor de la cuenca que, con esfuerzo y compromiso, ha demostrado que la producción sostenible y organizada puede abrir nuevas oportunidades para sus familias. Más allá de mejorar la calidad de sus cultivos, este proyecto fortalece su esperanza de crecimiento, estabilidad y un mejor futuro para sus comunidades.