Historia

Canal y geografía, la historia detrás de un nombre

“Los hallazgos proponen que es posible que las dinámicas de ocupación y refuncionalización de los territorios de la región interoceánica hayan causado lo que podemos denominar el ‘olvido cartográfico’ de una serie de nombres como el del cerro Gavilán y que esto esté vinculado a los procesos de generación de conocimiento y control sobre los territorios que se configuraron a partir de los reacomodos geopolíticos y ejercicios de poder imperial en los que se vio involucrado este segmento del istmo de Panamá a lo largo del siglo XIX”. (Fitzgerald, 2020)

El cerro Sosa está localizado en la entrada del Canal de Panamá, lado Pacífico. Para los menos avezados, es una formación topográfica que se encuentra frente al recinto del actual puerto de Balboa, pero no siempre se llamó de esta forma. Antes de la primera mitad del siglo XIX, al promontorio rocoso se le conocía con el nombre de Gavilán.

Encuentro pertinente compartir con los lectores de El Faro este interesante tema, con reflexiones sobre el espacio de tránsito y de cómo las exploraciones, detonadas por los proyectos de comunicación transístmica e interocéanica, a mediados del siglo XIX, reafirmaron algunas referencias geográficas, en algunos casos, o bien establecieron nuevos nombres, en otros.

Plano - Cerro Sosa - el Faro

Estos procesos suceden, además, en el contexto del control geopolítico del istmo de Panamá y en el caso específico del ferrocarril, con la firma del Tratado Mallarino-Bidlack de 1843, bajo Nueva Granada. Con ello se otorgó derechos a Estados Unidos, en consecuencia, a la Panama Railroad Company para el control del tránsito de personas y mercancías por el Istmo.

El Tratado también concedió derechos a este país sobre los puertos a ambos extremos, a perpetuidad, en el evento de la construcción de una comunicación interoceánica.

El ferrocarril y las descripciones del espacio de tránsito

Las primeras exploraciones que describen el espacio de tránsito para la comunicación interoceánica, específicamente para la construcción de un ferrocarril en el siglo XIX, fueron desarrolladas por George Totten y John G. Trautwine, comisionados para la construcción del primer ferrocarril que comunicaría dos océanos.

Las exploraciones de Trautwine y Totten fueron financiandas por un empresario millonario de Nueva York, de apellido Kelly, quien también se encontraba vinculado a los intereses y a la empresa del ferrocarril.

Antes de ellos, Napoleón Garella, ingeniero en minas, desplegó exploraciones, en el año de 1843, para un posible proyecto a esclusas, con túnel, desde la bahía de Limón, en el Atlántico, hasta la bahía de Vacamonte, en el Pacífico, incluyendo una comunicación férrea.

Años más tarde, en París, en 1876, la Sociedad Civil del Canal Interoceánico, luego del Congreso Internacional de Ciencias Geográficas de París, de 1875, se encomendó a Lucien Bonaparte Wyse y a Armand Reclus, las exploraciones por el Darién.  Se requería de información descriptiva para definir la ruta de un canal por Panamá. (Reclus, Exploraciones al Istmo de Panamá y el Darién, 1876, 1877, 1878. Biblioteca Cultural Shell, 1997).

Canal y geografía, la historia detrás de un nombre - El Faro

Descripciones y otros nombres

¿Cómo influyeron estas exploraciones descriptivas en definir los nombres de lugares y accidentes geográficos en el espacio de tránsito? La pregunta es interesante y se presta para una evaluación de nombres de lugares de nuestra geografía que fueron olvidados o simplemente renombrados en el contexto de estas iniciativas.

Mucha, sino la mayoría de esta información, quedó documentada en varios productos cartográficos desde la visión y el interés de grupos hegemónicos en el control y desarrollo de las distintas propuestas de tecnologías para el desarrollo de la comunicación transístmica, en el siglo XIX.

Mucha, sino la mayoría de esta información, quedó documentada en varios productos cartográficos desde la visión y el interés de grupos hegemónicos en el control y desarrollo de las distintas propuestas de tecnologías para el desarrollo de la comunicación transístmica, en el siglo XIX.

Por ejemplo, en el caso de la  ciudad de Colón, que fue nombrada como Aspinwall,  en una primera instancia. Eduardo Tejeira, en su trabajo sobre la ciudad de Colón, presenta una extensa y profunda documentación que explica este tema. (Los orígenes de la ciudad de Colón, Eduardo Tejeira, 2006).

Se conoce que el primer nombre de la ciudad aludió a una de las personas que controlaban la actividad de correos entre Nueva York y San Francisco, vía Panamá: William Aspinwall y Henry Villard.

Aspinwall y Villard pertenecían a  este grupo de capitalistas, que tenía  una  relación directa con el proyecto que impulsaba la construcción del Ferrocarril Transístimico por Panamá.

Cerro Sosa

¿Cerro Sosa o Cerro Gavilán?

¿Cerro Sosa o cerro Gavilán? Esta interrogante impulsó  una investigación preliminar que fue resuelta a partir de consultas en fuentes cartográficas. Fueron revisados varios planos y mapas del siglo XVIII y otros documentos que posteriormente dieron pistas sobre el nombre del cerro.

Pedro J. Sosa destacó como miembro de estas expediciones, siendo el  primer ingeniero panameño que tomaría protagonismo en las primeras descripciones del territorio. Sosa tuvo bajo su responsabilidad los estudios topográficos para la Compañía Universal del Canal. Fue el ingeniero explorador jefe, responsable del control técnico y del departamento topográfico para la compañía francesa.

El nombre de cerro Sosa aparece formalmente registrado en mapas y planos de finales del siglo XIX, específicamente en el año de 1885 ( Fitzgerald, 2020) . La referencia como tal, solo aparece documentada en planos levantados y que se generan con las exploraciones francesas para la descripción de la geografìa del Istmo, de cara al proyecto del Canal Francés.

Y en el caso del cerro Gavilán, la referencia más temprana  aparece en un mapa anterior, del año de 1793, que se refería a este mismo accidente geográfico de esa forma.  Siendo así, el nombre del cerro Sosa se registra a partir de las exploraciones francesas y no antes.

La investigación encontró indicios de que el nombre de cerro Sosa se designa, probablemente, en honor al ingeniero panameño. Esta conclusión se establece una vez se revisa la información de planos y mapas producidos en el siglo XVIII y siglo XIX.

Una conclusión de la revisión cartográfica, bajo el criterio temporal de su publicación, pareciera indicar que el nombre al cerro no es un homenaje póstumo al ingeniero panameño, pues la referencia aparece antes de su muerte, que ocurrió en el año de 1898.  El ingeniero Sosa muere  ahogado en el naufragio  a bordo del buque francés La Bourgogne, cuando iba en un viaje rumbo a París, posiblemente a unas discusiones técnicas sobre el proyecto con el que estuvo comprometido y dedicado por años.

La ejecutoria de Pedro J. Sosa es de interés, en tanto que es parte de un aporte al conocimiento geográfico del Istmo de Panamá, en el contexto del primer esfuerzo por construir un canal de agua por Panamá.

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