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Memorias de soberanía

En ocasión del aniversario 44 de la firma de los Tratados Torrijos-Carter, las vivencias de sus protagonistas dejan oportunidades para […]

En ocasión del aniversario 44 de la firma de los Tratados Torrijos-Carter, las vivencias de sus protagonistas dejan oportunidades para reflexionar de sus lecciones.

La década del 70 en Panamá se caracterizó por un sentimiento nacionalista que reclamaba la soberanía del territorio, por que a ella le apostaba su futuro. Compartir recuerdos con los protagonistas ayuda a expandir la perspectiva de aquellos hechos que dan forma al presente.

Mazos extranjeros

El principal problema era la Zona del Canal: sus límites, su jurisdicción y su tutela. En la franja de cinco millas a lo largo del Canal se aplicaban las leyes de los Estados Unidos, provocando una discontinuidad en el territorio de la joven nación panameña y causando todo tipo de incidentes.

Omar Jaén Suarez
Omar Jaén Suarez

“Por un mismo delito, no se trataba igual a los panameños en el tribunal de la Zona del Canal como a los estadounidenses. El panameño llevaba la peor parte”, explica Omar Jaén Suarez, historiador y negociador de los Tratados Torrijos-Carter.

Actos sencillos como coger un mango o cruzar la cerca de la Zona podían ser motivo de un duro trato por parte de la policía militar canalera.

“Hubo un cambio después de 1964, porque los estadounidenses nombraron policías panameños en la Zona del Canal para suavizar esos contactos, especialmente en la avenida de Los Mártires. Mi hermano Ricardo fue uno de los primeros. Nunca puso una multa”, rememora Arístides Royo, expresidente de Panamá (1978-1982) y también, negociador de los Tratados.

Arte comprometido

Aristides Royo
Aristides Royo

Por otro lado, los artistas de la época dejaron importantes obras que influenciaron a las personas, especialmente, a los más jóvenes. Arístides Royo señala a Sandra Cumberbatch, como una de sus influencias. Ella fue quien pusiera ritmo a los versos del “Tío Caimán”, que fueron escritos por Carlos Francisco Changmarín. Todo el mundo los bailó:

“Puso el caimán su bandera
y la mía me la quitó
yo le dije: Tío Caimán,
eso no lo aguanto yo”

De manera parecida, el cantante Oscar De León, puso salsa en la tamborera “De frente Panamá”, de Pepe Zamora y Andrés Vega:

Realidad o sueño
buen panameño de ti depende,
a poner empeño, que todo el mundo
tu causa, entiende.

 

Igualmente, la Universidad de Panamá aportó intelectuales y estudiantes inspirados en la saga de la soberanía, tales como Pedro Rivera, Cáncer Ortega, Los Juglares, entre otros.

Influenciadores

La causa panameña se adhirió a un movimiento internacional de descolonización y grandes voces prestaron su influencia a Panamá.

En el bello escenario de la isla Contadora, los presidentes de Costa Rica, Colombia y Venezuela emitieron la “Declaración de Panamá” en apoyo a los soberanistas panameños.  El 24 de marzo de 1975, Daniel Oduber, Alfonso López Michelsen y Carlos Andrés Pérez firmaron una carta que enviaron a todos los presidentes de la región.

Los escritores Gabriel García Márquez y Graham Greene también sumaron su apoyo. El ícono estadounidense John Wayne, usando su fama como actor, influyó en los senadores de su país, para que votaran a favor de los Tratados.

Adolfo Ahumada
Adolfo Ahumada

“El máximo líder de los derechos civiles en los Estados Unidos, Martin Luther King, apoyaba a Panamá. Él supo de nuestra causa a través de Cirilo McSween, un panameño de origen antillano que había estudiado en el Instituto Nacional”, recuerda Adolfo Ahumada. Ese movimiento fomentó el apoyo al candidato Jimmy Carter, quien se convertiría en el presidente de los Estados Unidos, y que pondría fin a la perpetuidad del Tratado de 1903.

Memoria televisiva

Una cuña se destaca en la memoria de aquellos días: “Panamá tiene nueve provincias”, que fue una canción (tipo jingle) compuesta por Tony Fergo en 1979, para la extinta cadena de supermercados Gago. Interpretada por niños estudiantes que recorrían el país, la canción incluía el verso “Ya de regreso a nuestra patria, la que antes era Zona del Canal”. 

Jaime Chung fue el productor audiovisual de la cuña y recuerda que, “al momento de grabar esta frase en Miraflores, el equipo estaba tenso. Técnicamente, seguíamos en la Zona del Canal”.

Enemigos políticos

Hubo una enconada oposición del partido republicano de los Estados Unidos, y varios dieron una batalla formidable a los negociadores. Ronald Reagan, entonces gobernador de California, se oponía férreamente, y decía: “Nosotros lo compramos [el Canal], nosotros lo construimos, es nuestro”.

Strom Thurmond, entonces gobernador y senador de Carolina del Sur, llegó a decir: “Ninguna parte del Canal está situada en el territorio panameño”, según publicó el New York Times en 1974.

Junto a otros 32 senadores, Thurmond firmó una declaración oponiéndose a las negociaciones. Argumentó que la Zona del Canal se obtuvo tanto por tratado como por compra, y que el único interés que le quedaba a Panamá era la soberanía titular, que describió como “simplemente, una forma legal de decir que, si alguna vez cedemos el territorio, este debe revertir a Panamá, y no a algún otro país, como Colombia, o a alguna entidad internacional.”

“Strom Thurmond vino a Panamá y se reunió en [la isla] Contadora. Vio todo y dijo que todos le habían caído muy bien, que estaban haciendo lo correcto, pero [él] que tenía que votar en contra”, relata Samuel Lewis Navarro, ex vicepresidente de Panamá y testigo de las negociaciones. Lewis Navarro es hijo de Gabriel Lewis Galindo (q.e.p.d.), canciller de la República y parte del equipo negociador. Siendo un joven de 15 años, presenció todo por su empeño en acompañar a su padre a todos lados.

Samuel Lewis Navarro
Samuel Lewis Navarro

En el último minuto, el senador de Arizona, Dennis De Concini, introdujo una cláusula que casi da al traste con lo arduamente negociado. Esta enmienda concede a Estados Unidos el derecho de intervenir en Panamá para mantener abierto el Canal cuando este se vea amenazado por cualquier tipo de alteración. El ex vicepresidente Lewis Navarro recuerda que “hubo mucha tensión en el equipo negociador en aquel momento”.

Los hechos que ocurrieron alrededor de la firma fueron determinantes en la forma que tomaría el futuro de Panamá. Luego de la firma el 7 de septiembre de 1977, los tratados fueron aprobados por el pueblo panameño por medio de un referéndum, el 23 de octubre de ese mismo año, y ratificados por el Senado de Estados Unidos al año siguiente.

La mitad de la población actual de Panamá nació después de la firma de los Tratados Torrijos-Carter en 1977. Los hechos fascinantes que dieron forma a este presente prevalecerán en forma de recuerdos y documentos para ellos y los que vendrán.

 

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