Ícono del sitio El Faro | Canal de Panamá

Seguridad en cada embarque

La seguridad de las operaciones del Canal de Panamá comienza mucho antes de que un buque inicie su tránsito. Cada buque previo a su arribo recibe una evaluación de riesgo y posteriormente, a su llegada, una inspección física; el embarque representa el primer eslabón de una cadena de procedimientos diseñados para garantizar que las condiciones operativas sean las adecuadas y proteger la vida de quienes deben embarcar. Detrás de esa maniobra existe un proceso de inspección sustentado en regulaciones internacionales, normas propias del Canal y un riguroso sistema de verificación que convierte a la prevención en un elemento especial de la operación.

Como parte de ese compromiso, el Canal desarrolla anualmente la Semana de Embarque Seguro, una iniciativa que fortalece la cultura de seguridad mediante jornadas de capacitación y actividades prácticas dirigidas a estudiantes de carreras marítimas, agencias navieras y otros grupos de interés de la comunidad marítima. Sin embargo, el objetivo va más allá de una semana de concienciación: cada inspección realizada durante el año responde al mismo principio de que ninguna operación debe iniciar si las condiciones para embarcar no cumplen con los estándares establecidos.

Verificación de medidas de seguridad previo al embarque.

Verificar cada detalle

La inspección comienza incluso antes de que el inspector suba al buque. Desde la lancha se evalúa el francobordo para determinar si la facilidad de embarque instalada corresponde al tipo de escala requerido. Si existe alguna deficiencia, el buque debe corregirla antes de realizar el embarque. Una vez corregida, se comprueba que se encuentre correctamente asegurada, en buen estado y libre de condiciones que puedan representar un riesgo para el personal.

Posteriormente, la verificación continúa sobre cubierta. Los arqueadores inspeccionan elementos fundamentales para el tránsito, como las bitas y gateras, comprobando que su diseño, ubicación, capacidad estructural y estado de mantenimiento permitan soportar las tensiones generadas durante las maniobras en las esclusas. También revisan las líneas de amarre, asegurándose de que cumplan con la cantidad y las condiciones establecidas en la regulación vigente.

La inspección incluye, además, la comprobación del funcionamiento de los cabrestantes (warping drums), responsables de mantener el ritmo operativo durante las maniobras, así como de las anclas, consideradas un recurso esencial ante cualquier eventualidad. En términos de maniobras de amarre en la esclusa neopanamax, para cada tipo de embarcación existen esquemáticos preparados, que reúnen información para arqueadores, remolcadores y demás áreas operativas con el fin de que todos trabajen bajo un mismo criterio durante el tránsito.

Lista de inspección

Como parte de las verificaciones realizadas antes del embarque, los arqueadores comprueban, entre otros aspectos:

Escala de práctico (Pilot Ladder)

Escala de acomodación

Escala combinada

Seguridad que evoluciona

Las inspecciones responden a un marco normativo dinámico. El Canal revisa periódicamente sus regulaciones para mantenerlas alineadas con las disposiciones internacionales y con las necesidades operativas de una industria marítima en constante evolución. La actualización de estos requisitos permite incorporar mejores prácticas, responder a los cambios en el diseño de las embarcaciones y fortalecer las condiciones bajo las cuales se desarrollan las maniobras de embarque y tránsito. Las disposiciones establecidas en el Convenio Internacional para la Seguridad de la Vida Humana en el Mar (SOLAS) se complementan con las regulaciones específicas del Canal de Panamá, adaptadas a las particularidades de una de las rutas marítimas más importantes del mundo.

“Cada año se hace una revisión de las normas aplicables, tanto a nivel del Canal de Panamá como de las regulaciones internacionales. Nosotros tenemos que estar muy pendientes de esas actualizaciones para aplicarlas en cada una de nuestras inspecciones”, señala José Pimentel.

Este proceso de mejora continua garantiza que las inspecciones mantengan el mismo nivel de rigurosidad frente a una industria que evoluciona constantemente. Cada requisito responde a un análisis técnico orientado a minimizar riesgos antes de que inicie la operación, desde la verificación de las facilidades de embarque hasta la evaluación de los equipos que intervienen durante el tránsito. El cumplimiento de estas normas no solo protege a quienes embarcan un buque, sino que también contribuye a preservar la continuidad y confiabilidad de las operaciones del Canal.

En el Canal de Panamá, la seguridad comienza mucho antes del tránsito. Se construye en cada inspección, en el cumplimiento de cada regulación y en la capacidad de identificar y corregir cualquier condición que pueda representar un riesgo. Ese compromiso permanente con la prevención permite que miles de embarques se realicen cada año bajo los más altos estándares de seguridad, respaldando una operación eficiente, confiable y reconocida mundialmente por su excelencia operacional.

José Pimentel verificando regulaciones con marino de buque portacontenedores OOCL DAFFODIL

 

Reconocimiento al capitán portacontenedores OOCL DAFFODIL, por correcto cumplimiento de las regulaciones para un embarque seguro.

 

Videos Relacionados:

Salir de la versión móvil